lunes, 21 de mayo de 2012

Ante la falta de sábalo, plantearán cambiar el nombre del

NATALIA SEAS YELMA/TARIJA

El Alcalde de Villamontes, Robert Camacho, pedirá al Concejo Municipal cambiar el nombre del Festival Internacional de la Pesca (Festipesca), tomando en cuenta la crisis por la que pasa el río Pilcomayo, donde se teme la extinción principalmente del sábalo.

Durante el 18 y 19 de mayo en la benemérita ciudad de Villamontes se realizó la Festipesca, evento que reunió a visitantes de Santa Cruz, Yacuiba, Caraparí, Tarija, además de países vecinos de Argentina y Paraguay.

Sin embargo, el evento también recibió críticas de autoridades como el ejecutivo seccional de Villamontes, Rubén Vaca y dirigentes indígenas del pueblo weenhayek como Moisés Sapirenda, quienes coincidieron en indicar no era correcto realizar “una fiesta” sobre un recurso, es decir el pescado, que ya no se encuentra en el río Pilcomayo.

Y es que en la Festipesca se promocionó la pesca deportiva, pero los concursantes apenas conseguían entre dos o tres peces de 20 centímetros. También se incentivó la motonáutica, en un río poco caudaloso y ya afectado por la contaminación minera.

En el concurso gastronómico la falta de pescado era notoria. Se contabilizó seis concursantes que ofrecían un menudo sábalo a la parrilla, pacú y sólo dos ofrecían surubí. La escasez se notó en los precios, y es que años anteriores un plato de pescado no pasaba los 25 bolivianos o 30, dependiendo del tamaño, sin embargo, ahora los precios oscilaban entre los 50, 60 y hasta 70 bolivianos.

El alcalde de Villamontes reconoció que el río Pilcomayo no está pasando por el momento, y que por ello hay contradicción al realizar un festival promocionando la pesca y otras actividades. “La naturaleza nos ha pasado la factura, porque todo este tiempo se ha sobreexplotado el río—dijo—de eso somos conscientes”.

Camacho tiene la visión de respetar el río Pilcomayo y las etnias que viven sobre el mismo, pero también de mantener vigente un evento que puede ser referente a nivel nacional e internacional, como es la Festipesca.

En ese sentido, el alcalde de Villamontes propondrá al Concejo Municipal e instituciones de esa región, cambiar el nombre del festival. “Se puede llamar Festival Internacional Villamontes—explicó—por el respeto al río Pilcomayo”.

¿Habrá sido correcto levantar la veda pesquera? Camacho considera que no, sin embargo, recalcó que existió presión social, de personas que viven de la venta de pescado, para que se autorice la pesca en río Pilcomayo.

“Esto hay que socializarlo, porque no se puede cortar de golpe. Lo ideal—señaló—sería que sólo se pesque para la subsistencia de los indígenas, para que de esa manera el río se vuelva a poblar de peces”.

Los weenhayek no participaron

Los indígenas weenhayek, principales pescadores de Villamontes, no participaron de la Festipesca 2012, es más, ni siquiera han sacado sus botes y redes. Este año han decidido no pescar en el río Pilcomayo.

Moisés Sapirenda, capitán grande del pueblo weenhayek, dijo son 56 comunidades las que este año han dejado la práctica de la pesca. “Nos sentimos mal, porque desde el 2010 nos hemos reunido con la gente del Gobierno, pero hasta ahora no se da respuesta a esta preocupación que es la migración del sábalo”.

losDATOS

Robert Camacho planteará que el Festipesca se llame Feria Internacional Villamontes

Los indígenas weenhayek han decidido no pescar este año 2012

(NOTA DE APOYO)

Sub gobernación quiere construir bañados

NATALIA SEAS YELMA/TARIJA

El ejecutivo seccional de Villamontes, Rubén Vaca, no estaba de acuerdo con la organización de la Festipesca 2012. “No es posible que se gaste millonada sobre una fiesta que no correspondía—recalcó—mucho más cuando estamos casi de duelo por el sábalo”.

Ante esa situación la subgobernación inició reuniones con expertos en agronomía, economía, biología y otros rubros, para iniciar un proyecto de bañados naturales en el río Pilcomayo.

Paralelamente se inició la construcción de un centro de alevines, que son picigranjas donde se producirán sábalos para luego reintegrarlos en estado juvenil a los criaderos naturales, para que éstos suban de manera natural al río Pilcomayo.

Vaca recalcó que ambos proyectos serán ejecutados en coordinación con los pueblos weenhayek, quienes son los principales interesados en preservar la producción de sábalos.

“Si no creamos una conciencia en el ciudadano sobre cómo debemos usar o explotar la fauna piscícola de nada va servir los esfuerzos que hagamos—recalcó—la gente conoce del problema del río Pilcomayo, sin embargo, no hace conciencia”.

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